El sábado 4 de junio a las 11 hs se llevó a cabo un encuentro mas de historias, de militancias, de voluntades para seguir construyendo memoria. La comisaría 1ra° de Tigre, en palabras de los y las sobrevivientes, fue una de las mas terribles de la Zona Norte.
La jornada abrió con una fulminante letra de Mariela Milstein recordando el asesinato de Mariano y Dario a manos de la bonaerense por gatillo facil. Con la familia Wittis presente, la emoción ya asomaba en la mejilla.
El relato conmovedor de la compañera docente que fue secuestrada y trasladada a este centro clandestino de detención trajo al presente la memoria viva de aquel agujero donde le cantaba su compañero también detenido, estrategias de supervivencia para no destruir sus ganas de volver a ver el Sol. Hoy su hija es concertista.
El relato de la compañera Graciela Villalba de la Comisión Memoria, Verdad y Justicia de Zona Norte y la causa de Rivero que solo tiene una causa que lo retiene en la cárcel. El pedido enérgico de que los genocidas no salgan, de que la justicia actúe de una vez y los mantenga encerrados para de una vez decir Nunca Más.
Estremecedor relato de Mariel Almada, compañera trans detenida desde los 15 años de edad en la comisaría junto con tantas otras mujeres trans. La memoria de esos edictos que privaban de la libertad y la dignidad a quienes hoy reclaman la reparación histórica por una vejez digna. “Nos detenían hasta cuando salíamos a comprar pan y abusaban de nosotras. Éramos tratadas peor que los presos comunes, teníamos que suplicar para comer los bordes de las pizzas.”
Una jornada que te pone de vuelta en horizonte porque uno es docente, por que elige estar en los espacios compartidos entre tantas memorias militantes y de tantos sectores distintos. No fue solamente un acto, fue encuentro y un pedido constante de Nunca Mas violencia institucional.
Diseño de Gustavo Suarez

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